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CREEX afirma que el nuevo acuerdo sobre los ERTE es un parche necesario e insuficiente marcado por la urgencia y anuncia que se seguirá luchando por una solución más amplia que favorezca la recuperación económica

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La Confederación Regional Empresarial Extremeña (CREEX) se ha mostrado muy crítica con el acuerdo suscrito hoy in extremis por las organizaciones empresariales, sindicatos y Gobierno central para las nuevas condiciones de prórroga y flexibilización de los ERTE.
 
Según ha señalado Javier Peinado, Secretario General de la CREEX “es un parche más, en la línea de lo que viene haciendo el Gobierno, un parche que no obedece a la realidad de la situación, donde se necesitan certidumbres y seguridad de cara al futuro, a la escalada de la actividad, para dar cierta tranquilidad en el ámbito económico”.
Peinado ha justificado la rúbrica empresarial al acuerdo en la necesidad imperiosa de cerrar algún tipo de pacto para dar cierta de seguridad jurídica en el cortísimo plazo a empresas que van a retomar ya la actividad, “para que se publique en el BOE, y más cuando pende la Espada de Damocles de que no se pueda prorrogar el Estado de Alarma”
El Secretario General de la CREEX ha dejado claro que el acuerdo “no cierra la puerta a nada, vamos a seguir luchando porque esta no es la solución, es un galimatías de posibilidades y casuísticas, de jornadas, bonificaciones, variables… que no generan la tranquilidad que precisan las empresas”.
El dirigente de la organización más representativa del empresariado extremeño ha citado que persisten “muchas dudas” en cuestiones como la obligatoriedad de mantener los empleos sujetos a ERTE durante seis meses, “aunque se ha conseguido una cierta mejoría, muy leve y excepcional, para empresas al borde de la quiebra, lo que tampoco es suficiente”.
Como resumen, Peinado ha sido tajante al asegurar: “es un pequeño paso más, un avance, en lo que reclamamos, pero vamos a seguir insistiendo en que no es la solución, en que el Gobierno no termina de ser consciente de que ahora no es momento de poner corsés a las empresas, a la actividad, y que estas empresas deben tener suficiente margen para adaptar sus situaciones según sector, tamaño y ubicación. O eso, o las asfixiaremos, terminarán reventando, y eso es lo peor que puede pasar si lo que se busca es paliar la crisis económica y tratar de recuperar los niveles previos de empleo y actividad”.